Conversación sobre la correlación entre las tecnologías digitales, la participación política y las negociaciones de la sociedad con el estado
Breve Biografía: Periodista, editora de español de Global Voices Online, y estudiante doctoral investigando la intersección entre las tecnologías digitales, la participación política y la relaciones de la sociedad con el estado.

Educación: BA: UPR, Río Piedras, Estudios Latinoamericanos y del Caribe; Licenciatura en Periodismo en la Universidad Central de Barcelona; MA en Periodismo Digital en la Universidad de Northeastern, Boston; Estudiante doctoral del Departamento de Sociología y Antropología en la Universidad de Northeastern, Boston.

Trabajos: Editora y reportera de La Estrella de Mayagüez; Reportera de espectáculos en Primera Hora; Reportera de noticias de Primera Hora; Editora de Español en Global Voices Online.

Experiencia en ciberactivismo: Estudiosa del ciberactivismo y su intersección con los movimientos sociales feministas; editora de español de Global Voices; co-creadora de la Jornada Bloguera contra la Violencia; bloguera, consultora de utilización de blogs y redes sociales; tuitera empedernida.

Nahomi: ¿Cuándo comenzaste en el ciberactivismo? ¿Cómo fue esa inmersión? ¿Cuáles herramientas cibernéticas utilizas principalmente? ¿A cuáles les dedicas mayor tiempo? ¿Cuáles te parecen de mayor estrategia?

Firuzeh: Me acerqué al ciberactivismo cuando estudiaba la maestría en periodismo digital en la Universidad de Northeastern, en Boston, hace tres años. Durante mi primer año de Maestría también trabajé en el proyecto Open Net Initiative en el Berkman Center for Internet and Society en la Universidad de Harvard, donde trabajé temas de libertad de expresión y censura en la Internet a nivel global. Cuando me fui de Primera Hora –donde fui reportera durante ocho años- apenas comenzaba la “revolución digital” en el periódico. Honestamente, yo estaba bastante reacia al cambio. Sin embargo, a través de mis estudios, y especialmente mi trabajo como autora y luego editora en Global Voices, descubrí las posibilidades infinitas que le brinda Internet en periodismo y en los movimientos sociales. En Puerto Rico, inicié las Jornadas Blogueras contra la Violencia, en colaboración con Verónica Rivera Torres y Nahomi Galindo, que se lleva a cabo el 25 de noviembre, el Día Internacional de No Más Violencia contra las Mujeres. La jornada tiene dos objetivos. El primero es difundir las voces de blogueras y blogueros feministas que denuncian la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones. El segundo es ubicar estas voces –muchas veces marginadas de los medios tradicionales – como participantes del discurso público.

Principalmente uso Twitter, porque es un vínculo social que mayor posibilidades ofrece para intercambiar información, sostener conversaciones públicas (aun a razón de 140 caracteres) y exponerse a otras voces y temas, locales e internacionales. En términos de estrategia, todas las redes sociales –y los blogs, aunque actualmente en declive en varios países- tienen distintas características. Por ejemplo YouTube sirve como una plataforma visual vital de denuncia y protesta. Twitter es un excelente medio para llamar la atención –local y globalmente- sobre noticias y temas importantes. Facebook te enlaza con un público, que en alguna medida te eligió y que elegistes, para difundir información. Creo que hay que conocer a la audiencia a la que nos dirigimos, y luego seleccionar las herramientas y plataformas para conversar con esa audiencia.

Nahomi: En la actualidad se comenta mucho la contribución de las tecnologías en los movimientos sociales. Me llamó la atención cuando en uno de tus escritos mencionaste que es “una forma de hacer calle”. Puedes abundarnos sobre tal visión. ¿Qué poder tiene eso hoy día?

Firuzeh: En esa columna que escribí hablé sobre mi experiencia como reportera de la “calle”—como le llamamos en la jerga periodística- y mi cambio en cubrir actividades a través de la blogósfera y las redes sociales como parte de mi trabajo en Global Voices. Decía que lo que más extrañaba de mi trabajo de reportera era ese contacto directo con la gente y la noticia. He aprendido que, hoy día, hay muchos tipos de calles. La Internet es también una calle y debemos trascender esa aparente dicotomía de lo “real” vs. lo digital. Entender que ambos se entrecruzan y que las fronteras son porosas. Internet, o la red, tiene muchísimo poder hoy día, y lo tendrá cada día más. Es un espacio –y una herramienta- que ha ampliado la esfera pública con otras informaciones alternativas que trascienden fronteras nacionales. Esto, incluso, ha amenazado el poder de los estados –como vimos en la revolución en Egipto y Túnez- y de las corporaciones que están librando una lucha de poder por la Internet.

Nahomi: En la Internet existe el machismo como un reflejo mismo de la sociedad. ¿Piensas que la inmersión de las mujeres en el ciberactivismo ha contribuido en transformar tanto la Red como la sociedad? ¿En qué medida? Mencióname ejemplos.

Firuzeh: En efecto, en la red existe todo lo que tenemos en la sociedad, y parte de esto es el crimen, la explotación, la violencia, la desigualdad, la homofobia, el machismo, y la lista puede seguir hasta el infinito. Entiendo que la participación de las mujeres en la red es parte de un proceso de apoderamiento y es capaz de lograr transformaciones profundas y radicales. Hemos visto que en Puerto Rico, la Coordinadora para la Paz de la Mujer inició un proyecto para que sobrevivientes de violencia doméstica bloguearan y utilizaran la Internet como un espacio de expresión y comunicación. Esto es un acto de afirmación y de participación poderoso. También en Puerto Rico, el Movimiento Amplio de Mujeres, y activistas feministas han utilizado la Internet y las redes sociales para denunciar, fiscalizar, estrechar lazos y crear consciencia, y como un espacio vital de expresar otras informaciones, a eso que a veces llaman “contra-información” (el uso de la Internet incluye también los grupos de email, boletines electrónicos, páginas oficiales, bancos de datos, entre otros ejemplos). Otro ejemplo es la Jornada Bloguera, como mencioné anteriormente.

La Internet no solo sirve para informar, intercambiar información y crear redes, sino que tiene el potencial de expandir y fortalecer el debate público local, regional y transnacional. Y esto es vital, especialmente en nuestro alicaído debate público. Claro, tampoco debemos sobreestimar el poder de la Internet, que solo es parte de un entramado de espacios y de estrategias para los movimientos sociales. También es importante entender que la mera presencia de mujeres no representa automáticamente una transformación; para cambiar la desigualdad en las relaciones de poder (de violencia, sociales, mediáticas, entre otros ejemplos) se necesita un proyecto explícito de transformación radical y profunda.

Nahomi: Según tu experiencia, ¿Existe igual representación por razón de género en el ciberactivismo? ¿Cuáles han sido los mayores retos de las mujeres en el ciberactivismo? ¿Cuáles han sido las mayores contribuciones de las mujeres en la tecnología y a través de las tecnologías? ¿En el ciberactivismo?

Firuzeh: En términos estadísticos, entiendo que en ciertas partes del mundo, como en Estados Unidos, existe igual representación de mujeres y hombres como usuarios de Internet. Ahora, varias investigaciones académicas feministas han encontrado que en cuanto a posición de poder los hombres siguen siendo los más citados y considerados como las voces “respetadas” e importantes. Este es un dato revelador e interesante. Internet no es un “ecualizador” de poder; también en este espacio se reproducen relaciones de poder desiguales por las que hay que luchar y trabajar para erradicar.

Las mujeres han hecho importantísimas contribuciones a la tecnología. Como ya sabemos está la figura Ada Lovelace recientemente rescatada por feministas. Una matemática y escritora inglesa de principios del siglo XIX que fue una pionera de la computación. En cuanto al ciberactivismo, activistas feministas de diferentes partes del mundo usan la red para forjar relaciones diferentes, crear redes, denunciar injusticias y participar en y transformar el debate público. En Latinoamérica, los movimientos feministas han participado de procesos locales, regionales y transnacionales –como los encuentros, las cumbres de la ONU, entre otros,- que también a través de conexiones digitales les han ofrecido ese espacio de comunicación y debate. Otro ejemplo es cómo los movimientos feministas en Irán han encontrado en la Internet un espacio vital de comunicación y denuncia que ha expandido su esfera pública nacional y les ha permitido conectarse con la diáspora.

Nahomi: Llevas tres años trabajando en Global Voices. Háblanos en qué consiste tal plataforma, logros, experiencias, encuentros y metas. ¿Has trabajado otras plataformas? ¿Cuáles?

Firuzeh: Global Voices es un proyecto digital global sin fines de lucro que reúne sobre 400 blogueros, periodistas, activistas y tecnólogos de alrededor del mundo. En Global Voices cubrimos las conversaciones digitales globales, como me gusta llamarle. En otras palabras, cubrimos lo que se dice, se piensa y se siente en los blogs y las distintas redes sociales. Nuestra fuente, por así decirlo, es Internet. Soy la editora de español y estoy a cargo de una redacción de sobre 10 corresponsales que están en el Caribe hispanohablante, España y Estados Unidos (donde cubrimos las conversaciones digitales en español o sobre temas de América Latina y el Caribe). Hoy día, como explicaba anteriormente, lo que sucede en la Internet no está en “otro mundo,” sino que es parte de “este mundo”. Por lo tanto, esas conversaciones digitales son una parte fundamental de lo que estamos viviendo, e ignorarlas o subestimarlas es un serio error. Global Voices –con una red de traductores que traducen a más de 30 idiomas- mantuvo una de las coberturas más importantes, y consistentes de las recientes revoluciones árabes, durante las cuales la Internet fue una fuente vital de información. Nuestra cobertura de Puerto Rico, por ejemplo, también ha revelado la presencia de voces necesarias y proyectos innovadores que trascienden las páginas de los periódicos tradicionales nacionales. La manipulación mediática, la censura y el control del discurso público son muy difíciles ante el actual panorama cibernético. Por esto mismo es que la Internet está bajo amenaza y hay que protegerla. Y mi trabajo en Global Voices precisamente se centra en ampliar el debate público, irrumpir el discurso mediático tradicional y facilitar la comunicación local y transnacional.